Se realizó el domingo pasado el Taller de biofábricas (bioabonos) en la Finca Escuela Moniyamena, nos hizo un día soleado, una ligera llovizna nos refrescó un momento durante la mañana pero el resto del día fue ideal. Asistieron agrónomos, biólogos, profesores, zootecnistas, una enfermera productores agrícolas y ganaderos, igual que siempre profesiones de diferentes actividades, todos entusiastas por conocer las alternativas de producción e interesados en trabajar con mayor economía y con respeto por la naturaleza.
En las horas de la mañana vimos la teoría del porque de los abonos orgánicos, como debemos regresar a las tecnologías naturales, una sabiduría que se perdió con la llegada de los Españoles y reforzada por la "revolución verde" y que aplicamos sin tener en cuenta nuestro medio (trópico).
Vimos la composición del suelo y sus características biológicas ante todo, no hablaron de los análisis de suelos y las enmiendas necesarias.
Se aprendió a reconocer los recursos disponibles y aprovechables en las fincas para la fabricación de abonos, disminuyendo costos y evitando la contaminación de fuentes hídricas. Se hizo énfasis en la reutilización de muchas cosas que votamos sin miramientos, todo ejemplo debe empezar por casa.
El almuerzo al estilo Moniyamena fue como siempre del gusto de los participantes.
Quedamos pendientes de ubicar la fecha para el taller de guadua, y la información de la metodología que tendremos para desarrollarlo.
Un agradecimiento al Ingeniero José Zarate por sus conocimientos cada vez mas actualizados, a la radio revista Agrollanos dirigida por el Ingeniero Alvaro Orjuela V. y su equipo, Gabriel Parrado con su programa Noctámbulos, a Tecnigan con el doctor Héctor Pachón y sus colaboradores, al Ingeniero Alvaro Celis de Amasa Ltda (Concentrados)., a la empresa Somex que nos obsequió la libretas y esferos, y a los trabajadores de la Finca Escuela Moniyamena
