moniyamena@hotmail.com Cel 311 4815498

miércoles, 22 de febrero de 2012

Los años del Jazz


Jazz, mi perro
Hace años a la finca llegó una alegría diferente, otra alegría mas, pero con patas, hocico, cola y manchas negras, amarillas y blancas, una mezcla destinada a ser feliz, tanta alegría que la manifestaba hasta la saciedad, la ofrecía con intensidad a la cual no estamos acostumbrados, nunca pensé que las manifestaciones de alegría cansaran, pero si, ladraba, corría, saltaba hasta dejar huella en las cinturas, caderas, piernas o por donde pudiera dejar pintada las tres almohaditas con uñas.
Fue creciendo igual que su alegría, nunca se vio el perro serio, mantuvo su espíritu infantil hasta los últimos días, solo en ocasiones dejó de reír, como cuando quiso jugar con un Puerco espín, con el hocico y la lengua llena de púas lloró su equivocación y cuando queriendo jugar con un gatico bebe, lo apretó mucho, recibió un sanción política y familiar.  
Nunca supo la fuerza que heredó del Pitbull, pero si sabía de la mansedumbre del gozque, tenía la presencia del depredador y el alma de la oveja, era perro y amigo, era un niño por dentro que no sabía otra cosa que jugar, no quiero pensar que era cobarde, simplemente tenía el miedo los niños.
Se fue por confiado, no sabía del engaño que tienen los venenos, de culebra o de comida contaminada, igual que Jazz no quiero pensar que alguien hubiera sido capaz de darle veneno. Conociendo mi perro me inclino a pensar que fue con una culebra que no sabía de juegos inocentes.
Ya no estoy triste, tengo los recuerdos que me alegran y su paso por la finca fue una época, igual que los chinos tienen épocas de animales, creo que en la finca Moniyamena terminaron los años del perro, del perro Jazz y siguen los de la Luna, amiga que también ladra. Vendrán mas alegrías de eso estoy seguro. 

viernes, 3 de febrero de 2012

La guadua del llano


Amigos de la Finca Escuela Moniyamena, les contamos que este será el semestre de la Guadua, hablaremos de la agroforestería, beneficio y aprovechamiento de rodales, cosecha y la inmunización natural, cortes y usos, construcciones y artesanías en guadua. Adicionalmente tendremos la siembra de guadua como cultivo comercial. Esto último es totalmente desconocido en la Orinoquia pues las instituciones encargadas de la administración de los recursos naturales, no han tenido la preparación adecuada y el desconocimiento de las reglamentaciones para su comercialización y transporte es el mayor obstáculo para que no tengamos una industria de la guadua en la Orinoquia.
Algo preocupante es que la guadua que se está usando para construcciones y la fabricación de muebles y artesanías es traída del eje cafetero con altos costos por el transporte y apoyando la industria de la guadua especialmente la del Quindío, bien por ellos pero mal para el llano. Esto es a consecuencia del desconocimiento que  tenemos sobre la guadua de la Orinoquia, que no goza de buena fama pero es simplemente por desconocimiento, con solo atender unas cuantas recomendaciones tendremos guadua para muchísimos años, en el momento podemos conocer estructuras con más de 9 años y seguirán por muchos mas.
La idea es ir a visitar rodales y construcciones hechas con guadua del llano, saber su ubicación y sobre todo proponernos a valorar los recursos disponibles, desconocidos para propios pero valorados por visitantes que se quedan al ver el potencial de estas tierras.
La guadua ha sido reconocida en otros departamentos por las entidades gubernamentales como una alternativa para la construcción y han visto el potencial que tiene, es el momento de aprender sobre los cultivos comerciales y como debemos apoyar lo nuestro sin demeritar lo de los demás.
Para los interesados pueden contactarnos en el cel 311 481 5498, email: moniyamena@gmail.com. o visitarnos en la Finca escuela Moniyamena, Km 14 vía Villavo Acacías. 

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