Para todos los amigos, trabajadores y colaboradores de la Finca Escuela Moniyamena, reciban un saludo muy especial para esta navidad.
Muchas veces esperamos las fechas especiales para desear, paz y felicidad de nuestros amigos y familiares, pero realmente debería ser algo del día a día, así como la naturaleza se rehace permanentemente, nosotros también deberíamos estar en paz y buscar la felicidad todos los días, debería convertirse en una condición natural como debe ser.
Aprovechemos esas condiciones especiales en que naturaleza ha permitido la vida en la tierra y que no son permanentes como ya estamos viendo, los cambios climáticos son una demostración de que la tierra es viva y tiene sus ciclos normales de calor y frio, de humedad y sequía; nadie nos puede garantizar que estas condiciones serán permanentes. Adicionalmente aceleramos los procesos de explotación de los recursos naturales sin considerar los efectos al futuro.
Sin embargo Colombia y sus vecinos tropicales estamos en un sitio privilegiado de la naturaleza, donde la abundancia es lo común, donde las exigencias del clima no son rigurosas con sus habitantes, donde a pesar de esto la inconsciencia humana y la reglamentación gubernamental aún permite violar las normas ambientales y de seguridad, licencias para construir en la rivera o dentro de los lechos del rio, laderas de montañas urbanizables, casas sobre estacones en los precipicios, tala indiscriminada sobre zonas de carretera y tantas otras “facilidades” de la industria de la construcción, motor del desarrollo en los últimos gobiernos.
Pero sabiendo esto no somos conscientes de las bondades de la naturaleza en las que nos toco nacer y es la invitación de fin de año y propósito para el nuevo, reconocer y valorar lo que tenemos, disfrutar la vida sin quejarnos tanto, al fin y al cabo es la única que tenemos realmente, lo demás son promesas.
Respetar la vida propia y de los demás, hacer de nuestro entorno un lugar amable para todos los habitantes de la tierra pues no tiene que haber discriminación, ningún ser es más importante que otro, todos formamos parte del ciclo de la vida. Acordémonos que los humanos somos los recién llegados a la tierra y los que más la hemos impactado, empecemos a deshacer los errores. Reciclar, reparar, renacer deben ser propósitos de vida.
Un saludo muy especial para todas los amigos que participaron o colaboraron en la realización de los talleres y las visitas a la Finca.
Los invito a leer la propuesta en la presentación mas abajo
